Cambias tus Bitcoin por Ethereum. No ha pasado ni un euro por tu cuenta bancaria, así que asumes que no hay nada que declarar. Es, probablemente, el error fiscal más extendido entre quienes invierten en criptomonedas en España, y puede salir caro si Hacienda revisa tus movimientos en un exchange años después.

Por qué un swap entre criptomonedas tributa igual que una venta
Para Hacienda, las criptomonedas son bienes inmateriales, no dinero. Cuando cambias una criptomoneda por otra, legalmente estás haciendo una permuta: entregas un bien para recibir otro. La Dirección General de Tributos ha confirmado en varias consultas vinculantes que esa permuta genera una ganancia o pérdida patrimonial exactamente igual que si hubieras vendido tu criptomoneda por euros y luego hubieras comprado la otra con ese dinero.
No importa que el intercambio se haya hecho directamente en un exchange, en una DEX (exchange descentralizado) o mediante un contrato inteligente: el criterio es el mismo. Tampoco importa que no hayas retirado nada a tu cuenta bancaria en ningún momento del proceso.
Cómo se calcula la ganancia en una permuta
La Dirección General de Tributos ha establecido que el valor de transmisión, en una permuta entre criptoactivos, es el mayor de dos valores: el valor de mercado de la criptomoneda que entregas y el valor de mercado de la que recibes, ambos en el momento exacto de la operación.
Un ejemplo: compraste 1 BTC por 20.000 €. Tiempo después, cuando ese BTC vale 30.000 € en el mercado, lo permutas por ETH. Da igual que no hayas convertido nada a euros: tienes que declarar una ganancia patrimonial de 10.000 € (30.000 € − 20.000 €) en el ejercicio en el que se produjo el intercambio. Además, el ETH que recibes queda registrado, a efectos fiscales, con un valor de adquisición de 30.000 €, que será tu punto de partida para calcular la ganancia o pérdida el día que lo vendas o lo vuelvas a permutar.
El método FIFO es obligatorio, no opcional
Si has comprado la misma criptomoneda en distintos momentos y a distintos precios, Hacienda exige aplicar el método FIFO (first in, first out): las primeras unidades que compraste son las primeras que se consideran vendidas o permutadas, en ese orden, aunque tú operativamente hayas elegido «vender» las últimas que compraste. Esto afecta directamente al cálculo de la ganancia en cada permuta, así que llevar un registro cronológico de tus compras es imprescindible si operas con cierta frecuencia.
El Modelo 721: cuándo entra en juego
Si mantienes criptoactivos en exchanges extranjeros con un valor conjunto superior a 50.000 € a 31 de diciembre, tienes que presentar el Modelo 721 antes del 31 de marzo del año siguiente. Este modelo es independiente de tu Declaración de la Renta: declara la tenencia, no las ganancias, que siguen yendo en el Modelo 100 de IRPF.
Algunas situaciones que conviene tener presentes:
- Si superas el umbral un solo día del año (aunque sea por una revalorización puntual a 31 de diciembre) puede activarse la obligación, así que conviene revisar el saldo justo en esa fecha.
- No presentarlo teniendo obligación de hacerlo puede acarrear sanciones significativas, independientemente de si has pagado correctamente el IRPF por tus ganancias.
- Mantener las criptomonedas en un exchange español no genera esta obligación, solo aplica a plataformas extranjeras.
Otras operaciones que también cuentan como permuta
No solo se trata de cambiar Bitcoin por Ethereum. También generan una ganancia o pérdida patrimonial a declarar:
- Cambiar cualquier criptomoneda por una stablecoin (USDT, USDC), aunque parezca «solo estacionar» el dinero.
- Usar criptomonedas para comprar un NFT, o intercambiar un NFT por otra criptomoneda.
- Aportar liquidez a un pool de una DEX a cambio de tokens LP, en determinados supuestos, según la interpretación de la operación concreta.
Si no lo has declarado en años anteriores
Si te das cuenta de que has hecho permutas sin declarar en ejercicios ya cerrados, la opción más razonable suele ser presentar una declaración complementaria antes de que Hacienda te requiera por su cuenta: hacerlo de forma voluntaria reduce sustancialmente los recargos frente a que sea la propia Agencia Tributaria quien detecte la omisión primero. Dado que los exchanges reportan cada vez más información fiscal a las autoridades, no declarar movimientos antiguos no es una estrategia sin riesgo a medio plazo.
Errores habituales con las permutas cripto
- Pensar que solo tributa lo que «sale» a euros.
- No guardar el histórico de precios de cada operación, lo que hace casi imposible reconstruir el cálculo FIFO años después.
- Olvidar que el ETH (o cualquier cripto) recibido en la permuta tiene un nuevo valor de adquisición, no el original de la moneda que entregaste.
- No comprobar el saldo a 31 de diciembre para saber si se activa la obligación del Modelo 721.
Este artículo tiene un fin informativo y educativo, no sustituye el asesoramiento de un asesor fiscal para tu caso concreto, especialmente si tienes un volumen elevado de operaciones o dudas sobre ejercicios ya cerrados.
Preguntas frecuentes
¿Tributa si permuto cripto por una stablecoin y me quedo ahí, sin vender a euros? Sí. La stablecoin también es un criptoactivo a efectos fiscales, así que el cambio genera una ganancia o pérdida patrimonial igual que cualquier otra permuta.
¿Cómo demuestro el valor de mercado en el momento exacto de la permuta? Con el historial de operaciones del propio exchange o plataforma donde la realizaste, que suele incluir fecha, hora y precio de cada operación. Consérvalo, porque es la prueba que necesitarías ante una posible revisión.
¿El Modelo 721 sustituye a la declaración de ganancias en el IRPF? No, son obligaciones distintas: el Modelo 721 informa de la tenencia de criptoactivos en el extranjero, mientras que las ganancias o pérdidas por tus operaciones se declaran en el Modelo 100 de la Renta.
¿Qué pasa si hago decenas de permutas al año entre distintas criptomonedas? Cada una es, en principio, una operación a calcular por separado según el método FIFO. Cuantas más operaciones, más recomendable es usar una herramienta de seguimiento fiscal cripto o contar con un asesor, para no cometer errores en el cálculo acumulado.

