Imagina que tienes un negocio de exportación de aceite de oliva a Estados Unidos. Un día, el presidente americano anuncia que va a cobrar un 20% extra a todos los productos europeos que entren en el país. De golpe, tu aceite es un 20% más caro para el cliente americano. Puedes absorber ese coste reduciendo tus ganancias, o trasladarlo al precio final y arriesgarte a vender menos. En cualquier caso, tu negocio vale menos que ayer.
Eso, multiplicado por miles de empresas y sectores, es lo que ocurrió cuando Donald Trump lanzó su política arancelaria. Y aunque hoy los mercados han digerido buena parte del impacto inicial, las tensiones comerciales no han desaparecido. Siguen siendo uno de los factores de riesgo más relevantes para cualquier inversor con dinero en bolsa española.
Este artículo te explica qué ha pasado realmente, cómo ha afectado a cada sector del Ibex 35 y, lo más importante, qué debes hacer tú con tu cartera ahora mismo.

Cronología: de la amenaza al acuerdo, pasando por el caos
Para entender dónde estamos, hay que entender cómo hemos llegado hasta aquí. Porque la guerra arancelaria de Trump no ha sido un evento puntual: ha sido una película de suspense con giros de guion constantes.
Acto I: El «Día de la Liberación» y el batacazo inicial
El 2 de abril de 2025, Trump anunció aranceles generalizados para todo el mundo: un 10% universal y un 20% específico para la Unión Europea. Los mercados respondieron de forma inmediata y brutal.
El Ibex 35 sufrió una caída cercana al 6% en una sola sesión — la peor desde el inicio del covid — borrando decenas de miles de millones de euros de capitalización bursátil en cuestión de horas. No fue solo España. París cayó, Fráncfort cayó, Milán cayó. Toda la renta variable europea entró en modo pánico.
El impacto directo sobre la economía española, según los cálculos de CaixaBank Research, se estimó en unos 1.388 millones de euros, equivalente a un 0,1% del PIB. Pequeño en términos macroeconómicos, pero el mercado no reacciona a los fundamentales: reacciona al miedo.
Acto II: Pausas, negociaciones y nuevas amenazas
Lo que vino después fue una montaña rusa de anuncios y contraanuncios. Trump concedió pausas de 90 días. Luego amenazó con aranceles del 30% a la UE para agosto de 2025. Después anunció un 50% adicional para países que se opusieran a sus planes sobre Groenlandia.
En mayo de 2025, una nueva amenaza de arancel del 50% hizo que el Ibex cayera un 2,5% en una sola sesión. BBVA perdió un 3,03%; CaixaBank un 2,61%; Sabadell un 2,23%. El sector bancario lideraba las caídas cada vez que Trump abría la boca.
La Unión Europea respondió con la estrategia de «dos vías»: seguir negociando mientras se preparaba para una posible represalia, con un paquete de contramedidas sobre 93.000 millones de euros de importaciones americanas listo para activarse si la negociación fracasaba.
Acto III: El acuerdo y la recuperación histórica
El 27 de julio de 2025, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció un acuerdo comercial con Estados Unidos. En palabras de Von der Leyen, el acuerdo «genera seguridad en tiempos inciertos y proporciona estabilidad y previsibilidad para ciudadanos y empresas a ambos lados del Atlántico».
Ese acuerdo fue el catalizador que necesitaba la renta variable europea. El Ibex 35 cerró 2025 con una ganancia cercana al 50%, la segunda mayor de su historia. Un año después del «Día de la Liberación», el Ibex lideraba las subidas en Europa.
El mercado demostró algo que conviene no olvidar: el pánico de corto plazo raramente refleja la realidad del largo plazo.
El presente: 2026 y la incertidumbre que persiste
En 2026, el acuerdo sigue en pie, pero las tensiones no han desaparecido del todo. Trump ha vuelto a amenazar con aranceles vinculados a la situación de Groenlandia y el conflicto en Oriente Próximo ha reactivado presiones inflacionistas que complican el escenario económico global.
Los analistas de Bankinter han señalado que la imprevisibilidad es parte de la estrategia negociadora de Trump, y que el mercado ha aprendido a distinguir entre amenaza real y ruido estratégico. Las caídas de 2026 han sido más moderadas que las de 2025 — pero existen y seguirán existiendo mientras Trump esté en la Casa Blanca.
Cómo han afectado los aranceles a cada sector del Ibex 35
No todos los sectores del Ibex 35 son iguales ante los aranceles. Algunos tienen exposición directa y alta. Otros se ven afectados de forma indirecta. Y algunos, sorprendentemente, pueden beneficiarse.
Sector financiero: el más volátil, pero no por los aranceles en sí
La banca del Ibex — Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja — ha sido el sector más sensible a los anuncios arancelarios. La paradoja es que su vulnerabilidad no viene de la exposición directa a los aranceles, sino de lo que estos implican.
Los aranceles generan tres miedos que dañan específicamente a la banca:
- Miedo a la recesión global: una guerra comercial frena el crecimiento económico, lo que dispara la morosidad y reduce la demanda de crédito.
- Presión sobre los tipos: para combatir la desaceleración, el BCE baja tipos de interés, y eso comprime el margen de intermediación, que es la principal fuente de ingresos de cualquier banco.
- Exposición geopolítica: BBVA y Santander operan intensamente en México, Brasil y otros mercados latinoamericanos directamente en el punto de mira de la política comercial de Trump. Una desaceleración en esos países se traduce en menor negocio bancario allí.
Las caídas de 3-4% en una sesión que hemos visto en la banca española ante los anuncios arancelarios no son exageración: son la respuesta racional del mercado a la amenaza sobre los beneficios futuros.
¿Qué hacer? La banca española sigue siendo atractiva por fundamentales y dividendos, pero hay que asumir que es el sector que más oscilará con cada nuevo titular arancelario. Si tienes mucha banca en cartera, considera equilibrar con sectores más defensivos.

Inditex: el golpe al consumo global
Inditex, la mayor cotizada del Ibex por capitalización, tiene una vulnerabilidad específica: depende del consumo global. Cuando los aranceles generan inflación en Estados Unidos y el consumidor americano aprieta el cinturón, Inditex vende menos en uno de sus mercados más importantes.
Además, sus cadenas de suministro son globales y complejas. Una guerra comercial que encarece el transporte o los componentes textiles eleva sus costes operativos, comprimiendo márgenes.
En las peores sesiones arancelarias de 2025, Inditex llegó a perder más de un 2,4% en un solo día, situándose entre los cuatro peores valores del Ibex en esas jornadas.
¿Qué hacer? Inditex es una empresa de calidad excepcional con capacidad de trasladar costes al precio final. A largo plazo, es uno de los activos más sólidos del mercado español. Las caídas arancelarias son oportunidades de entrada, no señales de venta.
Repsol y el efecto petróleo
Los aranceles tienen un efecto curioso sobre el petróleo. Al frenar el crecimiento económico global, reducen la demanda esperada de energía, lo que presiona el precio del barril a la baja. Para Repsol, cuyo negocio principal sigue siendo el petróleo, una caída del precio del crudo es directamente una caída de ingresos y márgenes.
En los momentos de mayor tensión arancelaria, el petróleo llegó a caer más de un 6% en un solo día. Eso se transmite inevitablemente a la cotización de Repsol.
¿Qué hacer? Repsol también está transformando su negocio hacia las renovables, lo que reduce progresivamente su dependencia del crudo. Pero en el corto plazo, sigue siendo un activo con alta correlación al precio del petróleo y, por tanto, sensible a la geopolítica y a los aranceles.
Automoción e industria: el impacto más moderado
Aquí el panorama es más favorable de lo que parece. Empresas como CIE Automotive, Gestamp y Acerinox tienen algo que las diferencia de sus competidoras puramente europeas: producción dentro de Estados Unidos.
Acerinox, por ejemplo, fabrica parte significativa de su acero directamente en suelo americano, lo que la protege del encarecimiento arancelario. El impacto existe, pero es mucho menor que el de empresas que exportan desde Europa sin producción local en EE.UU.
Como señalaron los analistas, «el impacto para estas compañías debería ser moderado», precisamente porque tienen presencia industrial en el mercado que impone los aranceles.
¿Qué hacer? Dentro del sector industrial, las empresas con producción en EE.UU. son más defensivas ante la guerra comercial. Vale la pena analizar el perfil de cada empresa antes de descartarla por el ruido sectorial.
Turismo y aerolíneas: la cara B de los aranceles
IAG (matriz de Iberia y Vueling) y Amadeus presentan un comportamiento peculiar que merece atención.
Por un lado, una desaceleración económica global reduce los viajes de negocio. Por otro, si los aranceles deterioran la relación comercial entre EE.UU. y Asia, Europa puede convertirse en un destino más atractivo para el turismo americano que busca alternativas.
Este perfil mixto explica por qué IAG ha sido uno de los valores más resilientes del Ibex en sesiones de caídas generalizadas. En algunos momentos de máxima tensión arancelaria, IAG subió mientras el resto del mercado caía. Esa capacidad de comportamiento diferencial es exactamente lo que buscas para diversificar dentro de tu propia cartera.
¿Qué hacer? IAG puede actuar como contrapeso a la banca en una cartera de Ibex. No son activos perfectamente descorrelacionados, pero en escenarios arancelarios específicos se comportan de forma distinta.

Utilities y renovables: el refugio dentro del Ibex
Iberdrola, Solaria, Redeia, Naturgy y Enagás comparten una característica que los hace prácticamente inmunes a los aranceles directos: sus ingresos son en gran medida regulados o contractuales.
Lo que paga un hogar español por su electricidad lo fija la regulación, no el libre mercado internacional. Los aranceles de Trump no cambian eso.
Y cuando el miedo a la recesión hace que el BCE baje los tipos de interés para estimular la economía, las utilities se benefician doblemente: se financian más barato para sus grandes proyectos de inversión, y su perfil de «bono empresarial» las hace más atractivas para inversores que buscan estabilidad ante la incertidumbre.
En las sesiones más negras de 2025, mientras la banca caía un 3-4%, Enagás subió un 1,55% e Indra avanzó hasta un 3,4%. El mercado busca refugio cuando hay turbulencias, y las utilities son el refugio dentro del Ibex.
¿Qué hacer? Si crees que la guerra arancelaria puede recrudecer, incrementar el peso de utilities en tu cartera española es la forma más sencilla de reducir la volatilidad sin salir del mercado.
Tres escenarios posibles para el resto de 2026
La situación puede evolucionar de formas muy distintas. Conocer los escenarios te permite preparar respuestas en lugar de reaccionar por sorpresa.
Escenario 1 — Estabilización (más probable)
El acuerdo UE-EE.UU. se consolida, las amenazas sobre Groenlandia no se materializan en aranceles reales y los mercados continúan cerca de máximos con menor volatilidad. Las cotizadas españolas pueden alcanzar un margen de beneficio récord del 13% en 2026. La banca recupera terreno y el Ibex mantiene el liderazgo europeo.
Para tu cartera: mantener la exposición actual, con atención a las oportunidades de compra en las correcciones puntuales.
Escenario 2 — Nueva escalada (posible)
Trump lanza nuevas amenazas concretas vinculadas a Groenlandia u otro frente geopolítico. La UE activa su mecanismo anticoerción. Los mercados europeos sufren una corrección del 10-15%. La banca española vuelve a liderar las caídas.
Para tu cartera: tener liquidez preparada para comprar en la corrección. Rotar parte de la banca hacia utilities antes de que escale la tensión.
Escenario 3 — Recesión técnica en EE.UU. (menos probable pero posible)
Los aranceles y la incertidumbre frenan lo suficiente el consumo americano como para provocar una recesión técnica. El contagio global es moderado gracias a la resiliencia europea, pero los mercados sufren una corrección más profunda. El BCE acelera los recortes de tipos.
Para tu cartera: en este escenario, utilities y renta fija de corto plazo son los activos más defensivos. Los fondos monetarios o cuentas remuneradas protegen el capital mientras pasa el temporal.

Qué debes hacer con tu cartera ahora: cinco decisiones concretas
Suficiente análisis. Lo más útil que puedes hacer con todo esto es convertirlo en acciones concretas.
1. No reacciones a los titulares: reacciona a los datos
Cada vez que Trump anunciaba aranceles en 2025, el Ibex caía. Y cada vez que llegaba una pausa o un acuerdo, el Ibex subía con fuerza. Los inversores que vendieron ante el primer susto y compraron después, perdieron dinero. Los que mantuvieron su posición, ganaron cerca de un 50% en el año.
La regla práctica: antes de tomar cualquier decisión, espera 48-72 horas y mira si el impacto real en los beneficios empresariales confirma o desmiente el miedo inicial. Los mercados reaccionan al sentimiento, no siempre a la realidad.
2. Revisa tu exposición sectorial dentro del Ibex
Si tu cartera de renta variable española está concentrada en banca, tienes el sector más volátil ante los aranceles. No significa que debas vender, pero sí que debes ser consciente del riesgo que asumes.
Una cartera equilibrada dentro del Ibex debería combinar:
- Banca (alto potencial en entornos de tipos altos, alta volatilidad arancelaria)
- Utilities (menor rentabilidad potencial, mucha más estabilidad)
- Empresas con producción en EE.UU. (impacto arancelario moderado)
- Turismo y aerolíneas (comportamiento diferencial en escenarios arancelarios)
3. Sal del Ibex sin salir de la bolsa
El Ibex 35 es un índice muy concentrado en banca, energía y telecomunicaciones. Un inversor que solo tiene Ibex tiene una exposición enorme a la política monetaria del BCE y a la geopolítica que afecta a los mercados latinoamericanos donde operan los grandes bancos españoles.
Complementar con un ETF del MSCI World o del S&P 500 añade exposición a tecnología americana, salud y consumo global — sectores con un perfil de riesgo muy diferente al de la bolsa española y que en muchos escenarios de tensión comercial han mostrado mayor resiliencia.
4. Mantén liquidez para las correcciones arancelarias
Una de las pocas ventajas reales del inversor particular frente a los grandes fondos institucionales es que puede elegir cuándo estar invertido. Los fondos de pensiones tienen que estarlo casi siempre. Tú no.
Mantener entre el 10% y el 20% de tu cartera en liquidez — una cuenta remunerada al 3% mientras espera su momento — te da la capacidad de comprar cuando Trump provoca una corrección. Las caídas por aranceles suelen ser bruscas y rápidas, pero también se recuperan con igual velocidad cuando llega el alivio. Tener munición preparada convierte cada crisis en una oportunidad.
5. Adapta tu estrategia a tu horizonte temporal real
Esta es la pregunta más importante que deberías hacerte antes de cualquier decisión:
¿Cuándo necesito este dinero?
- Menos de 2 años: reduce exposición a renta variable. No porque los aranceles sean una amenaza insuperable, sino porque el riesgo de tener que vender en un mal momento es demasiado alto.
- Entre 3 y 5 años: mantén pero diversifica. Reduce la concentración en banca y añade exposición global.
- Más de 10 años: la historia del Ibex en 2025 demuestra que las correcciones arancelarias son oportunidades disfrazadas de amenazas. Mantén, y si puedes, compra más en las caídas.
El horizonte temporal lo cambia todo. No existe respuesta universal.
El dato que resume todo
Un año después del «Día de la Liberación», el Ibex 35 lideraba las subidas en Europa, con una ganancia anual cercana al 50%. El índice ha demostrado tener una resiliencia estructural que muchos analistas no anticipaban.
Los aranceles son ruido de corto plazo superpuesto sobre una tendencia de largo plazo. Para el inversor con cabeza fría, horizonte temporal largo y cartera bien diversificada, la guerra comercial ha sido hasta ahora una fuente de volatilidad, no de pérdidas permanentes.
La clave no ha sido predecir los movimientos de Trump — eso no lo consigue nadie — sino no reaccionar emocionalmente cuando el mercado entra en pánico. Que es, irónicamente, lo más difícil y lo más rentable que puedes hacer como inversor.
Preguntas Frecuentes
¿Debería vender mis acciones del Ibex si Trump vuelve a anunciar nuevos aranceles?
Probablemente no. La experiencia de 2025 demuestra que las caídas por aranceles son agudas pero cortas. Los inversores que vendieron en abril de 2025 perdieron la recuperación más rápida y el año bursátil más rentable en décadas para la bolsa española. Ahora bien, si la noticia te genera tanta ansiedad que no puedes dormir, puede ser señal de que tienes más riesgo en cartera del que realmente toleras — y eso sí merece una revisión, independientemente de Trump.
¿Hay algún fondo o ETF que proteja específicamente contra la guerra comercial?
No existe un producto que proteja directamente contra los aranceles, pero sí estrategias que reducen la exposición. Los ETFs de utilities europeas o de sectores defensivos globales (salud, consumo básico) tienden a caer mucho menos en episodios de tensión comercial. El oro también funciona como activo refugio en estos momentos, aunque no genera rendimiento recurrente. Y mantener más liquidez en una cuenta remunerada durante períodos de alta incertidumbre es una estrategia válida, sencilla y muchas veces infravalorada.
El acuerdo UE-EE.UU. de julio de 2025, ¿no resolvió el problema definitivamente?
Parcialmente. El acuerdo aportó estabilidad y evitó lo peor, pero la política arancelaria de Trump sigue siendo impredecible por naturaleza. En 2026 han surgido nuevas amenazas vinculadas a Groenlandia y otros frentes geopolíticos. Los analistas de Bankinter lo expresan bien: la normalización de vivir con cierta incertidumbre comercial es parte del propio estilo negociador de Trump. El mercado ha aprendido a distinguir entre amenaza real y ruido estratégico — y eso explica que las correcciones de 2026 sean más moderadas y más breves que las de 2025.
