El 12 de junio de 2026 ocurrió algo que mucha gente no esperaba ver en vida: SpaceX, la empresa de Elon Musk que lleva más de dos décadas siendo privada, abrió sus puertas a los inversores particulares. Cualquier español con una cuenta en un broker puede comprar ahora acciones de la compañía que ha convertido en rutina algo que antes solo los estados podían hacer: lanzar cohetes al espacio.
Pero la pregunta que llena los foros y los grupos de inversión ahora mismo no es si SpaceX es una empresa extraordinaria. Eso nadie lo discute. La pregunta es si merece la pena comprar acciones de SPCX al precio al que cotiza hoy, después de lo que ha ocurrido desde el debut.
Este artículo te cuenta exactamente qué pasó, dónde está la cotización ahora y qué debería hacer un inversor español con la cabeza fría.

El debut del 12 de junio: la mayor IPO de la historia con un +19% el primer día
El libro de órdenes de SpaceX se cerró el 11 de junio con una demanda masiva. Cerca de 150.000 millones de dólares perseguían una oferta de 75.000 millones. El precio de la OPV se fijó en 135 dólares por acción, lo que implicaba una valoración de partida de aproximadamente 1,75 billones de dólares.
El 12 de junio a las 9:31 (hora de Nueva York), SPCX abrió en 150 dólares, un 11% por encima del precio de salida. Y siguió subiendo. A lo largo de la sesión llegó a tocar 176,52 dólares antes de cerrar el primer día en 160,95 dólares, un 19% de ganancia en una sola jornada.
Ese cierre situó la capitalización bursátil de SpaceX en torno a 2,1 billones de dólares, convirtiendo a la empresa en la sexta cotizada más valiosa de Estados Unidos, justo por encima de Tesla. El volumen del primer día superó los 500 millones de acciones, el segundo más alto en un debut del Nasdaq en toda la historia, solo por detrás de Facebook en 2012.
El dato que más llamó la atención entre los analistas: los inversores minoristas mostraron un interés especialmente alto, con compras netas 3,5 veces superiores a las de Nvidia en el mismo periodo de debut, según datos de VandaTrack.
SpaceX reservó el 30% del tramo público para inversores particulares, rompiendo con el modelo tradicional de IPO donde los grandes institucionales se llevan casi todo. Ese tramo se cerró el 11 de junio. Desde el día 12, la única vía de entrada es comprar en mercado abierto al precio que marque la cotización.
Dónde está SPCX ahora: de los 225 dólares al máximo al borde del precio de salida
Lo que ha pasado desde el debut es exactamente el tipo de historia que los libros de finanzas usan para explicar por qué las IPOs son complicadas.
Tras el primer día en 160,95 dólares, SPCX continuó subiendo durante los primeros días. El 16 de junio alcanzó su máximo histórico: 225,64 dólares, un 67% por encima del precio de la OPV en apenas cuatro días de cotización.
Desde ahí, la historia cambió de tono. A fecha 13 de julio de 2026, SPCX cotiza en torno a 137-140 dólares, prácticamente en el precio de salida de 135 dólares. La acción lleva caída del 9% en la última semana, bajó un 4,51% en una sola sesión del 10 de julio y marcó en esa misma fecha su mínimo histórico en 145,07 dólares antes de seguir cayendo.
En términos concretos: quien compró en los máximos de 225 dólares ha perdido ya más de un 38%. Quien compró el primer día de cotización en 160 dólares pierde en torno a un 15%. Y quien compró al precio de la OPV en 135 dólares está básicamente en tablas.
¿Qué ha pasado? Dos factores principalmente.
Las dudas que han enfriado al mercado
La crisis de la IA: del entusiasmo a la exigencia de resultados
El boom inicial de SPCX se alimentó en gran parte de la narrativa de la inteligencia artificial. SpaceX, tras su fusión con xAI a principios de 2026, se presentó al mercado como una empresa aeroespacial y de IA a la vez. Los inversores que no llegaron a tiempo a Nvidia apostaron por SPCX como el siguiente gran vehículo del ciclo de la IA.
Pero el mercado ha madurado. Los inversores ya no premian la exposición genérica al sector de la IA, sino la capacidad demostrada de convertirla en rentabilidad real. Y aquí SpaceX tiene un problema: el segmento de IA es nuevo, los costes son enormes y los ingresos todavía no son significativos.
Los datos financieros publicados confirman la presión: los ingresos netos del último trimestre son de menos 4.280 millones de dólares, frente a menos 528 millones del trimestre anterior. Los costes de la apuesta por la IA se están comiendo los márgenes del negocio tradicional.

La dependencia de xAI y el riesgo Musk
SpaceX ya no es solo cohetes. Con la fusión de xAI, ha sumado a su cuenta de resultados una división que incluye el modelo Grok, la plataforma X (antes Twitter) y la infraestructura de computación para IA. Esa diversificación es a la vez su mayor baza narrativa y su mayor fuente de incertidumbre.
El mercado ha comenzado a preguntarse cuánto del valor de SpaceX depende del juicio estratégico de Elon Musk, y qué pasa con la cotización si cualquier cosa cambia en esa ecuación.
Los fundamentales que sí funcionan: Starlink es la joya de la corona
Antes de hablar de si comprar o no, conviene entender qué está dentro de SpaceX que realmente genera dinero hoy.
Starlink es el único segmento que genera ingresos consistentes y crecientes. La constelación de satélites en órbita baja conecta a millones de usuarios en zonas rurales y remotas de todo el mundo, tiene contratos con gobiernos y militares de varios países y sigue expandiéndose. Es un negocio recurrente, con barreras de entrada enormes y márgenes que mejoran a medida que la red escala.
Contratos de defensa y gobierno: SpaceX gestiona contratos de lanzamiento con la NASA, el Departamento de Defensa de EE.UU. y varias agencias espaciales. Esos contratos aportan visibilidad de ingresos a largo plazo y no dependen de ciclos de mercado.
Falcon 9 y el negocio de lanzamiento comercial: con más de 300 lanzamientos exitosos consecutivos, el Falcon 9 es el cohete más fiable de la historia. Cada lanzamiento genera ingresos directos y refuerza la posición de SpaceX como la empresa de acceso al espacio por defecto para clientes comerciales e institucionales.
El problema no es que el negocio no exista. Es que el precio al que llegó a cotizar en los máximos descontaba un futuro perfecto en todos los frentes simultáneamente.
La valoración en perspectiva: 1,77 billones de dólares, ¿caro o justo?
Al precio actual de en torno a 137-140 dólares, SpaceX capitaliza aproximadamente 1,8-1,9 billones de dólares. Para entender si eso es mucho o poco, ayuda comparar con algunas referencias:
- Morningstar sitúa su valor razonable en torno a 780.000 millones de dólares, muy por debajo de la capitalización actual.
- ARK Invest es mucho más optimista y proyecta un valor de hasta 3,1 billones de dólares en 2030, asumiendo que Starlink y la IA se desarrollan según el escenario más favorable.
- Los analistas de consenso tienen un precio objetivo medio a 12 meses de 242 dólares, con estimaciones que van desde 62 dólares (el más pesimista) hasta 800 dólares (el más optimista). Esa dispersión tan enorme dice mucho sobre la dificultad de valorar la empresa.
El rango de valoraciones entre analistas es de los más amplios vistos en una cotizada de este tamaño. Eso no es señal de que nadie sabe nada: es señal de que hay una incertidumbre estructural real sobre qué parte del negocio de IA acabará siendo relevante y en qué plazo.
Cómo comprar acciones de SpaceX desde España: paso a paso
Si después de todo lo anterior decides que quieres tener SPCX en cartera, el proceso es más sencillo de lo que parece.
Paso 1: Abre una cuenta en un broker con acceso al Nasdaq. Los más habituales para el inversor español son XTB, eToro, Degiro e Interactive Brokers. Todos tienen acceso al Nasdaq y permiten comprar SPCX en mercado abierto desde el primer día. El proceso de apertura es online y lleva menos de 30 minutos.
Paso 2: Verifica tu identidad. Es obligatorio por regulación europea. Necesitas DNI o pasaporte y un número de cuenta bancaria español.
Paso 3: Ingresa fondos. Transferencia SEPA desde tu banco habitual. En la mayoría de brokers el dinero está disponible en 1-2 días hábiles.
Paso 4: Busca SPCX en el buscador del broker. Escribe «SPCX» o «SpaceX» y selecciona la acción del Nasdaq. Verás el precio en tiempo real durante el horario de mercado americano (15:30-22:00 hora española).
Paso 5: Decide el importe y ejecuta. Muchos brokers permiten fracciones de acción, lo que significa que no necesitas el precio de una acción completa (en torno a 137-140 dólares). Puedes empezar con 50 euros si quieres.
Sobre la fiscalidad: las ganancias al vender SPCX tributan como rendimientos del capital mobiliario en el IRPF, igual que cualquier otra acción. Si recibes dividendos de empresas americanas, hay retención en origen del 15% (convenio de doble imposición hispano-americano) que puedes deducir en la declaración. SpaceX no paga dividendos, así que este punto no aplica por ahora.

ETFs alternativos con exposición a SpaceX
Si no quieres asumir el riesgo de una acción individual, puedes tener exposición a SpaceX a través de ETFs que ya la incluyen en su cartera.
El Tema Space Innovators ETF (NYSE: NASA), lanzado en marzo de 2026, tiene una exposición cercana al 15% en SpaceX a través de estructuras de inversión. El Baron First Principles ETF tiene alrededor del 14% en SpaceX. Ambos cotizan en mercados americanos pero son accesibles desde brokers españoles con acceso a NYSE.
En Europa, los ETFs UCITS con exposición directa a SPCX son todavía escasos dado lo reciente del debut, pero es probable que en los próximos meses varios gestores los incorporen a sus ETFs de aeroespacial o de IA, especialmente si la cotización se estabiliza.
Comprar ahora, esperar o no entrar: análisis honesto por perfil
Aquí va la respuesta que nadie suele dar con claridad porque implica tomar posición.
Si eres un inversor a largo plazo con horizonte de 10 o más años: Una posición pequeña (2-5% de tu cartera) en SPCX al precio actual, cercano al de la OPV, tiene más sentido que haberla comprado en los máximos de 225 dólares. El negocio de Starlink es real, los contratos de defensa son reales y el potencial a largo plazo sigue siendo enorme si la IA no es la promesa principal sino el complemento. La clave es que sea una apuesta satélite, no el núcleo de tu cartera.
Si buscas rentabilidad a corto plazo: Esta no es tu acción. La volatilidad de SPCX (beta de 5,79, seis veces la volatilidad del mercado) implica que puede moverse un 10-15% en una semana sin que haya una razón fundamental clara. Unido a que el lock-up de los inversores pre-IPO vence en diciembre de 2026, lo que puede añadir presión vendedora, el corto plazo es un juego complicado.
Si nunca has comprado acciones individuales: Empieza por otro sitio. Una acción sin historia de cotización pública, con pérdidas trimestrales crecientes por la apuesta en IA, en un contexto de alta incertidumbre sobre la valoración y con los primeros resultados publicados en agosto, no es el mejor punto de entrada para quien se estrena en los mercados.
Si ya tienes un ETF del S&P 500 o del Nasdaq-100: Cuando SPCX entre en esos índices (proceso que puede tardar varios meses desde el debut), ya tendrás exposición indirecta a SpaceX sin hacer nada.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué SpaceX ha bajado tanto desde los máximos si el negocio va bien? Las IPOs de alto perfil suelen seguir un patrón: euforia inicial que eleva el precio muy por encima del valor fundamental, seguida de una corrección cuando el mercado empieza a evaluar los resultados reales con frío. En el caso de SpaceX, los datos financieros del primer trimestre como empresa cotizada mostraron pérdidas de 4.280 millones de dólares en el segmento de IA, frente a los 528 millones del trimestre anterior. Eso despertó dudas sobre si la apuesta por xAI está quemando el efectivo que genera Starlink a un ritmo demasiado elevado. El negocio de Starlink sigue creciendo, pero el mercado ya descuenta los problemas de la IA en el precio.
¿Cuándo entra SpaceX en el S&P 500 o el Nasdaq-100? SPCX fue añadida al Nasdaq-100 poco después de su debut, lo que explica parte de la demanda institucional inicial. Para entrar en el S&P 500 hay que cumplir requisitos adicionales, entre ellos haber reportado beneficios en el último trimestre, condición que SpaceX no cumple ahora mismo dadas las pérdidas de xAI. Si en los próximos trimestres los números mejoran, la inclusión en el S&P 500 podría ser un catalizador significativo de demanda institucional.
¿Qué puede pasar con la cotización cuando venza el lock-up en diciembre de 2026? El lock-up es el período durante el cual los inversores que recibieron acciones al precio de la OPV no pueden vender. Cuando ese período vence (normalmente a los 180 días del debut, lo que situaría la fecha en torno a diciembre de 2026), hay un riesgo real de presión vendedora si esos inversores deciden realizar ganancias o si la cotización ha subido significativamente. Históricamente, muchas acciones caen en las semanas previas al vencimiento del lock-up porque el mercado descuenta esa presión vendedora de antemano. Conviene tenerlo en el radar.

